Complicaciones de la diabetes: lo que necesita saber
La diabetes es una enfermedad que puede afectar diferentes partes del cuerpo cuando el nivel de azúcar en la sangre permanece elevado durante mucho tiempo. A estos daños se les conoce como complicaciones.
La buena noticia es que la mayoría de las complicaciones se pueden prevenir o retrasar manteniendo un buen control de la glucosa, la presión arterial y el colesterol.
Existen dos tipos de complicaciones
Complicaciones agudas (de emergencia)
Se presentan de forma rápida y requieren atención médica inmediata.
Complicaciones crónicas (a largo plazo)
Se desarrollan lentamente con el paso de los años cuando la diabetes no está bien controlada.
Complicaciones agudas
Hiperglucemia grave (azúcar muy alta)
Cuando el azúcar en la sangre aumenta demasiado, el organismo puede entrar en una situación de emergencia.
Cetoacidosis diabética
Es más frecuente en personas con diabetes tipo 1.
Ocurre cuando el cuerpo no tiene suficiente insulina y comienza a utilizar grasa como fuente de energía, produciendo sustancias llamadas cetonas.
Síntomas:
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Náuseas y vómitos.
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Dolor abdominal.
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Respiración rápida y profunda.
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Aliento con olor afrutado.
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Confusión o somnolencia.
Es una emergencia médica. Llame al 911 o acuda al servicio de urgencias.
Estado hiperosmolar hiperglucémico
Es más frecuente en personas con diabetes tipo 2.
En esta condición, la glucosa puede superar los 600 mg/dL.
Síntomas:
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Sed intensa.
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Boca muy seca.
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Confusión.
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Somnolencia.
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Convulsiones.
También es una emergencia médica.
Hipoglucemia (azúcar muy baja)
Se presenta cuando la glucosa desciende por debajo de 70 mg/dL. Es más común en personas que utilizan insulina o algunos medicamentos para la diabetes.
Síntomas leves
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Temblor.
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Sudor frío.
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Hambre intensa.
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Palpitaciones.
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Mareo o debilidad.
Síntomas graves
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Confusión.
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Dificultad para hablar.
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Visión borrosa.
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Convulsiones.
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Pérdida del conocimiento.
¿Qué debe hacer?
Consuma inmediatamente aproximadamente 15 gramos de carbohidratos de acción rápida, por ejemplo:
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4 tabletas de glucosa.
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Medio vaso de jugo.
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1 cucharada de azúcar o miel.
Espere 15 minutos y vuelva a medir su glucosa. Si continúa por debajo de 70 mg/dL, repita el tratamiento.
Si la persona pierde el conocimiento, llame al 911 de inmediato.
Complicaciones crónicas
Daño a los vasos sanguíneos pequeños (complicaciones microvasculares)
Ojos: retinopatía diabética
El exceso de azúcar daña los pequeños vasos sanguíneos de la retina.
Es una de las principales causas de pérdida de visión en adultos con diabetes.
Al inicio generalmente no produce síntomas.
Puede provocar:
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Visión borrosa.
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Manchas oscuras.
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Disminución de la visión.
¿Cómo prevenirla?
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Realice un examen de ojos con dilatación de pupilas cada 1 a 2 años.
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Mantenga controlados la glucosa, la presión arterial y el colesterol.
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Consulte inmediatamente si presenta cambios en la visión.
Nervios: neuropatía diabética
La glucosa elevada puede dañar los nervios, especialmente en los pies y las piernas.
Afecta aproximadamente a una de cada cuatro personas con diabetes.
Puede causar:
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Hormigueo.
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Ardor.
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Dolor.
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Adormecimiento.
La pérdida de sensibilidad aumenta el riesgo de heridas que pueden pasar desapercibidas y complicarse con infecciones.
¿Cómo cuidar sus pies?
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Revise sus pies todos los días.
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Lávelos con agua tibia y séquelos bien.
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Use zapatos cómodos y cerrados.
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Nunca camine descalzo.
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Corte las uñas en línea recta.
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Solicite un examen de pies en cada visita médica.
Riñones: enfermedad renal diabética
La diabetes puede dañar los filtros de los riñones.
Con frecuencia no produce síntomas en las primeras etapas.
Con el tiempo puede ocasionar:
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Hinchazón de pies y tobillos.
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Cansancio.
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Náuseas.
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Insuficiencia renal.
¿Cómo proteger sus riñones?
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Realice un análisis de orina para detectar microalbúmina una vez al año.
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Controle su presión arterial.
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Tome sus medicamentos según las indicaciones.
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Disminuya el consumo de sal.
Daño a los vasos sanguíneos grandes (complicaciones macrovasculares)
Corazón y circulación
La diabetes aumenta considerablemente el riesgo de:
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Infarto del corazón.
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Derrame cerebral.
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Mala circulación en las piernas.
Estas son las principales causas de enfermedad y muerte en personas con diabetes.
Señales de alarma
Busque atención médica de inmediato si presenta:
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Dolor o presión en el pecho.
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Dificultad para respirar.
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Dolor que se extiende al brazo izquierdo, mandíbula o espalda.
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Debilidad repentina en un lado del cuerpo.
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Dificultad para hablar.
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Dolor en las piernas al caminar que mejora al descansar.
¿Cómo prevenir las complicaciones?
La mayoría de las complicaciones pueden prevenirse.
Conozca y controle estos cinco indicadores importantes:
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Hemoglobina A1C: menos de 7% para la mayoría de las personas (según la recomendación de su profesional de salud).
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Presión arterial: menos de 130/80 mmHg.
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Colesterol LDL: menos de 100 mg/dL.
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Glucosa en ayunas: entre 80 y 130 mg/dL.
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Peso corporal: perder entre el 5% y el 7% del peso puede mejorar significativamente el control de la diabetes.
Exámenes recomendados
Hemoglobina A1C=Cada 3 a 6 meses
Presión arterial=En cada consulta
Colesterol y triglicéridos=Al menos una vez al año
Examen de ojos con dilatación=Cada 1 a 2 años
Examen de pies= En cada consulta y revisión diaria en casa
Microalbúmina en orina=Una vez al año
Función renal (creatinina y eGFR)=Una vez al año
Examen dental=Cada 6 meses
Hábitos que protegen su salud
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Consuma más verduras, frutas, legumbres y granos integrales.
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Reduzca el consumo de bebidas azucaradas, pan blanco, harinas refinadas y alimentos fritos.
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Realice al menos 150 minutos de actividad física por semana.
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Tome sus medicamentos según las indicaciones, aunque se sienta bien.
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No fume.
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Cuide su salud emocional y busque apoyo cuando lo necesite.
¿Cuándo debe acudir a emergencias?
Llame al 911 o acuda al servicio de urgencias si presenta cualquiera de las siguientes situaciones:
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Glucosa mayor de 300 mg/dL que no disminuye con el tratamiento.
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Glucosa menor de 54 mg/dL o pérdida del conocimiento.
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Dolor en el pecho o dificultad para respirar.
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Debilidad repentina de un lado del cuerpo o dificultad para hablar.
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Náuseas, vómitos y confusión con glucosa muy elevada.
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Fiebre acompañada de una herida en el pie que no mejora.